Es inaudita la pericia que tiene el victimismo para poner los sucesos de su parte.
La voluntad propone y la facticidad dispone. A veces lo esperado se revela imposible.
Hay temporadas de días sombríos y noches revueltas, en que todo parece tambalearse o estar patas arriba, en las que uno no sabe dónde agarrarse y vaga como un perro apaleado.
La filosofía es un oficio de la mente que explora la verdad en el bastidor de la palabra. De la palabra bella y rigurosa, porque el rigor es belleza y la belleza, cuando brega honestamente por captar y expresar la verdad, se inviste de rigor.
Los psicólogos (o al menos alguno que he conocido) llaman artefactos a atajos cognitivos que nos permiten manejar mejor circunstancias complejas.